Breve historia de Nikarit

 

La idea del proyecto Nikarit surgió en el verano de 2015,  en el cual, un grupo de voluntarios de la ONG OAN International detectó durante su viaje a Nikki (Benín, África) un gran potencial en el comercio de la manteca de karité. Este potencial, bien canalizado, podría suponer una gran oportunidad de desarrollo  para la comunidad de Nikki. Y fue entonces cuando se nos encendió la bombilla.

Como primera fase del proyecto, Beatriz Vázquez de Miguel realizó su Trabajo Fin de Grado a modo de investigación, en el cual estudió cómo vender en España manteca de karité producida en Benín, y analizó tanto la viabilidad como el impacto positivo que este proyecto podría tener en el desarrollo de Nikki.

Durante el verano de 2016, Bea, José y Pablo, viajamos a Nikki para conocer de primera mano su realidad, y entender el funcionamiento del mercado local de manteca de karité. Gracias a las hermanas terciarias capuchinas y Lamatu, nuestra intérprete, entramos en contacto con tres cooperativas de mujeres de pueblos alrededor de Nikki: las cooperativas de Monnon, Besan-Gourou, y Sansi-Gandó.

Tras un mes conociendo a las mujeres, con el dinero recaudado gracias a una primera campaña de crowdfunding decidimos comprar un pequeño lote de manteca de karité a cada una de las cooperativas. Con el objetivo de empezar a probar las reacciones del público ante el proyecto, planteamos el curso 2016/2017 como “prueba de mercado” a través de una campaña de financiación en la que a cambio de una donación igual o superior a 5€, se regalaba un bote de manteca de karité. Con la financiación obtenida, se realizó una primera reinversión en cada una de las cooperativas, con la que las mujeres lograron lo siguiente:

  • En la cooperativa de Monnon, consiguieron amortizar la mayor parte de un préstamo adquirido por la compra de un remolque.
  • La cooperativa de Besan-Gourou construyó su primera escuela.
  • En Sansi-Gandó invirtió en soja durante la época de lluvias para venderla en la época de sequía.

Una vez recogidos los datos, Pablo Jordán realizó su Trabajo Fin de Grado sobre el Plan de Negocio de Nikarit, esta vez, planteando dos líneas de negocio. Por una parte, venta al por mayor a empresas cosméticas para la elaboración de sus productos y, por otra, la venta al por menor al consumidor final. Gracias a la inestimable ayuda y asesoramiento de Naay Botanicals y Caraguapa, pudimos dar un impulso al proyecto de Nikarit con un enfoque más profesional.

equipo_nikarit

Tras esta investigación Bea, José y Pablo volvieron a viajar en el verano de 2017 a Nikki. Durante este último viaje firmamos acuerdos de colaboración con contrapartes locales para establecer toda la logística necesaria. Además, volvimos a visitar a las cooperativas de Monnon, Besan-Gourou y Sansi-Gandó. Sentimos ponernos sentimentales llegados a este punto, pero la sensación de ilusión y alegría en el reencuentro fue inmensa. Ver cómo el proyecto va tomando forma, cómo las mujeres se sienten parte del mismo,  no se puede expresar con palabras. Ellas son cada vez más agentes de cambio de sus comunidades.

El proyecto crecía, así que empezamos a ampliar equipo con más voluntarios que estuvieran dispuestos a hacer realidad este sueño. En este momento somos unos 10 voluntarios, y muchas personas embajadoras de Nikarit. Gracias a todas las nuevas incorporaciones, hemos podido sacar adelante un diseño renovado de nuestros envases de manteca de karité o crear nuestra propia página web, entre otros muchos avances.

Esta es nuestra historia resumida. ¡Esperamos poder contar contigo para seguir creciendo!